José Pérez-Guerra
Jueves, 12 de septiembre de 2013

´El nacionalismo es un regreso a la tribu; es una tara que solo se puede combatir con la cultura’

[Img #15082]El día 11 de septiembre, mientras los independentistas catalanes, al hilo de la Diada, escenificaban el rechazo a ser españoles con una cadena humana organizada desde la Generalitat, con dinero de todos, el escritor Mario Vargas Llosa presentaba en Madrid su novela ‘El héroe discreto’en un acto en el que dijo, entre otras cosas de actualidad: ‘cuando el individuo sale de la tribu comienzan la civilización y la democracia. Pero la llamada de la tribu siempre está ahí y es muy fuerte. El nacionalismo ha causado millones de muertos. El nacionalismo es un regreso a la tribu, es una tara que solo se puede combatir con la cultura’. Y es que, tomando otra opinión de Vargas Llosa, ‘el nacionalismo es una incultura’.

El homínido se levanta y se pone a andar. El primer paso en término de progreso lo da cuando aplica el fuego, entra en las cavernas, se instala, y surge una familia con sitio para guardar sus pertenencias; el segundo paso agrupa familias y las reúne en castros, cívitas, urbes… es cuando surge el primer eslabón social, una interrelación que propicia el entendimiento con hablas comunes, sumando habilidades y talentos; cívitas que generan la civilización. Y así, eslabón tras eslabón, una gran cadena que se ensancha propiciando el progreso. Centrándonos en España desde la dispersión prerromana con centenares de poderes, a la unificación peninsular dentro del Imperio romnano, el periodo visigodo y la invasión musulmana con una Reconquista que se retrasa por el divisionismo de las estirpes soberanas.

El Imperio Romano cae porque se trocea; cuando se disputan la supremacía varios emperadores; y el Califato de Córdoba con los taifas y su remedo de cortes. En el siglo IX empieza el Sacro Imperio Romano y Germánico, pero la herencia de Carlomagno se reparte y su brillo empezó a eclipsarse… A lo largo de la historia la unidad abre horizontes y las rupturas suponen ruina y retroceso. Lleva razón Mario Vargas Llosa cuando afirma que el nacionalismo ‘es el regreso a la tribu’; a los tiempos en que unas castas privilegiadas se hacían con el santo y la limosna… porque el dicho ‘divide y vencerás’ siempre es rentable para los mandarines, se llamen como se llamen. El progreso solo llega uniendo esfuerzos, entendiéndose, que para eso están las lenguas, no para hacer de ellas un arma política, en España, en la Comunidad Europea, en el mundo; porque todos somos habitantes del Planeta Tierra…

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