Amalia García Rubí
Lunes, 30 de diciembre de 2013
Madrid. Hasta el 18 de enero del 2014

Papeles de Agustín Úbeda en la Galería Alfama

[Img #16282]Agustín Ubeda (Ciudad Real 1925 – Madrid 2007), pintor asiduo en esta galería, nos invita ahora a disfrutar de sus dibujos y gouaches recientes, llenos de frescura y personalidad. La mano de este clásico popular de nuestro tiempo, se deja sentir en cada trazo, en cada línea sinuosa e ingenua de tinta que da vida a sus célebres caballeros andantes y damiselas, sus mujeres de salón y jarrones decorados.

Animado por cierto talento de surrealismo narrativo, la doble lectura de las escenas pintadas por Úbeda a mano alzada provocan un sentimiento agridulce que sólo él sabe transmitir a sus figuras. Un repertorio variadísimo de tácita ironía que en esta última exposición de Alfama viaja por la España rural, atraviesa los campos y molinos de La Mancha y al tiempo aboceta algunos retratos matissianos de genialidad inconfundible. Agustín Úbeda y las rutas quijotescas, los paisajes meseteños  y los rincones de su pueblo. El pintor y su modelo nos miran con fijeza desde obsesionantes mundos de loca fantasía para contarnos relatos frugales de aquel pasado revivido con nostalgia. En este gran teatro del mundo aparecen siempre los mismos actores cambiando constantemente de vestuario; habitantes de escenografías apropiadas llenas de guiños a lo decadente, a la vida de folletín y a lo ibérico, donde los protagonistas siempre levitan para no caer en la cuenta de una realidad excesivamente adusta. En la vasta memoria de Agustín Úbeda no existen límites de tiempo ni espacio, los vicios y pecados humanos apenas varían a lo largo de las épocas, momentos transidos de recuerdos memorables y sueños anhelantes.

La dilatada trayectoria artística de Agustín Ubeda se remonta a los difíciles tiempos de la posguerra, cuando un joven manchego de tan sólo diecinueve años recién llegado de su pueblo natal, Herencia, lograba ingresar en la Escuela de Bellas Artes y unos años después conseguía su primera beca, obtenida de la Fundación Juan March. Tras un obligado viaje a París, entonces la indiscutible meca del arte, y su definitivo asentamiento en Madrid, dedica gran parte de su carrera profesional a la docencia, siendo nombrado catedrático de pintura de la Universidad Complutense en 1974. En sus distintas estancias fuera de España se zambulle en las nuevas tendencias vanguardistas, aprendiendo tanto del surrealismo como del cubismo y las más actuales aportaciones figurativas para crear su propio lenguaje, que se hará pronto inconfundible. Desde entonces la obra de Agustín Úbeda ha interesado a prestigiosos museos e instituciones de Europa y Estados Unidos.
 
(Galería Alfama, c/ Serrano 7, de Madrid. Hasta el 18 de enero del 2014)

InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress