Domingo, 28 de marzo de 2010

Nuevas salas del Museo del Prado, del Románico al Renacimiento

[Img #2254]Los nuevos espacios abiertos en el Museo del Prado han sido rehabilitados, en el edificio Villanueva, por el arquitecto Rafael Moneo, dentro del proyecto de ampliación del Museo; y en ellos se presenta el capítulo inicial del arte sacro: del Románico al Renacimiento, cuando la pintura, la escultura y los ornamentos reflejan la irrupción del santoral y el culto mariano en la representación evangélica, pasado ya el primer milenio. Románico en el impulso romano, con la Iglesia como alma de los poderes terrenales que lo eran "por la gracia de Dios", aglutinando lo hispano en el empeño de la Reconquista, y también a Europa. Románico y Gótico, hasta el Renacimiento, en la apertura de un tiempo nuevo: la Edad Moderna, con la Imprenta y los Descubrimientos geográficos, sin olvidar la Reforma Protestante.

Son 120 obras, muchas de ellas expuestas por primera vez: la "Virgen de la leche", de Pere Lembri; "San Onofre" y "San Francisco de Asís" de Yáñez de Almedina; o el "Nacimiento de la Virgen" de Luis de Morales; con los frescos de San Baudelio de Berlanga (Soria) y la capilla de Santa Cruz de Maderuelo (Segovia), con los frescos restaurados, y montajes que procuran reconstruir los espacios originales.

El primer capítulo de la pintura hispana no proviene de las colecciones reales que fueron el núcleo inicial del Museo del Prado, pinacoteca real que pasa a nacional, enriquecida con las obras del Museo de la Trinidad, formado con incautaciones a la Iglesia, durante la Desamortización de Mendizábal. Museo que se ha ido nutriendo de donaciones, adquisiciones, cambios y ahora daciones, que han ido completando el discurso expositivo, en especial del periodo medieval ahora puesto en escena, desde el Románico a Luis de Morales.
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