Miércoles, 7 de abril de 2010
Madrid. En la Galería Guillermo de Osma

"Los Granell de André Breton", la crónica de una amistad

[Img #2285]El año 1941, cuando André Breton llegó a Santo Domingo para refugiarse en América, tras la ocupación de Francia por el ejército de Hitler, un joven español, combatiente en la guerra civil española en el bando republicano, músico afiliado al POUM que en el exilio se ganaba la vida como periodista, Eugenio Fernández Granell, lo entrevistó para conocer sus opiniones como poeta y figura central del movimiento surrealista; entrevista publicada el 21 de mayo de ese año en el diario "La Naciòn" en la que Breton afirmó que continuaba siendo surrealista, encuentro en que le habló de Picasso, de Malraux y de otros intelectuales que, cada cual como podía, aguantaba el temporal. Aquel día empezó una amistad que se mantuvo en el tiempo. Cuando el año 1966 muere André Breton, Eugenio Granell escribe a su viuda Elisa, señalándole que "La dicha de haber conocido a André Breton fue el acontecimiento moral e intelectual más extraordinario de mi vida, y nada me ha causado más honda satisfacción que la amistad que tuvo la bondad de dispensarme".

Breton fue el Sumo Pontífice del surrealismo, aunque surrealistas de cuerpo y alma como Salvador Dalí y otros, se le escaparan del Movimiento. Y sus impulsos que parecían llegado del dadaísmo marcaron la corriente que alumbró una gran cuenca en el campo de las vanguardias. El gallego Granell (1912-2001) fue músico, escritor y pintor que durante el exilio se doctoró, en Nueva York, en Sociología y Antropología; enseñó en varias universidades estadounidenses, escribió obras como "La novela del indio Papinamba", "Isla cofre mítico", "Picasso´s Guernica: the end of a Spanish" (Tesis doctoral), y, entre otras, "Federica no era tonta". Y pintó mucho; una pintura surreal porque surreal era su propia existencia. Un jurado formado por Roberto Matta, Max Ernst, Jean Arp y Duchamp, le concedió el Premio Internacional de la Fundación Copley, de Nueva York; y expuso en museos y galerias de Europa y América. Su obra es un legado valioso, con un foco importante conservado en la Fundación Eugenio Granell, de Santiago de Compostela.

La exposición abierta en la Galería Guillermo de Osma aparece como crónica de una amistad. Y se ha organizado desde dos ejes: el primero, una colección de 48 cuadros, guaches y dibujos que guardaba Breton; y otro formado por la cortrespondencia cruzada entre ambos, un material, dibujos y cartas, que arrojan luz sobre el clima surreal y las circunstancias de los dos protagonistas.

La exposición "Los Granell de André Breton", en la Galería Guillermo de Osma, calle Claudio Coello 4, se clausurará el 28 de mayo, justamente a los 69 años de la entrevista publicada por "La Nación" de Puerto Príncipe.
InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress