José Pérez-Guerra
Domingo, 6 de junio de 2010

El trazado subterráneo del AVE puede poner en peligro la Sagrada Familia

[Img #2690]A pesar de las advertencias, el Ministerio de Fomento persiste en mantener el trazado para el AVE por el itinerario marcado en el subsuelo de Barcelona, aún a sabiendas de que las vibraciones del tráfico ferroviario pueden afectar negativamente a uno de los monumentos emblemáticos del Modernismo que, al igual que La Pedrera, configuran el perfil de la Ciudad Condal: el templo votivo de la Sagrada Familia, obra de Antoni Gaudí al que generaciones posteriores agregan el tallado último, como Subirachs en la fachada de la Pasión. Advertencias que llegan no sólo del arquitecto de la catedral, Jordi Bonet, que ha reclamado se paralicen las obras porque “rectificar es de sabios”, sino también de la Unesco, organismo de las Naciones Unidas que, como ha informado “La Gaceta”, aconsejan modificar el trazado del túnel “que pasa cerca de la Sagrada Familia y la Pedrera porque ‘no está preparado para evitar con toda seguridad desastres imprevistos’. El documento, encargado por el Consejo Internacional de Monumentos, defiende como ‘solución preferente’ reconducir el trazado...”.

Rectificar es de sabios y persistir en el error, de irresponsables. Algo así percibimos en una frase de Felipe González pronunciada hace unos días; y el ex presidente socialista conoce por experiencias el resultado que conllevan las torpes decisiones. El trazado subterráneo de las vías del AVE en Barcelona es una necesidad si se quiere contar con enlaces ferroviarios adecuados a las necesidades actuales y futuras. Pero puede proyectarse por otros trayectos posibles atendiendo a muchas razones. Y una de ellas es la salvaguardia de los patrimonios históricos.

El Templo de la Sagrada Familia es una de las obras más singulares de la arquitectura española del siglo XX, cuando el modernismo catalán, al poner el reloj de la cultura a la hora europea, lidera un movimiento moderno que desde finales del siglo XIX a un largo trayecto del siglo XX, se hace patente en las artes plásticas, en la ilustración y el decorado, con testimonios arquitectónicos llevados a cabo por arquitectos que, como Antoni Gaudí, no sólo en Cataluña, sino en otros lugares de España como Astorga o Comillas, levantaron obras monumentales que forman parte de nuestra cultura.

En la Barcelona del ensanche, cuando rompía los límites medievales para abrirse al siglo XX, un trazado y un estilo, con múltiples sumandos, situaba a la Ciudad Condal en una inquietud innovadora, por genuina. Búsqueda desde las raíces al tallo que intenta crecer en arquitectura, tratando de hacer una guirnalda de piedra con el alma del románico y del gótico; expresión de los afanes del camino buscando la modernidad.

Tal maravilla sin igual hay que cuidarla y conservarla con el mimo y el respeto que se merece, lo cual significa, entre otras muchas cosas, preservarla de cualquier potencial peligro, como pudiera ser un trazado ferroviario excesivamente cercano.

InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress