José Pérez-Guerra
Lunes, 17 de abril de 2017

El PNV aspira a una relación bilaretal entre el País Vasco y el Estado Español

Enviar por email

[Img #26847]El presidente del PNV se pregunta: ¿Por qué si se ofrece desde Madrid una cosoberanía a Gibraltar no vamos a tenerla los vascos?. Pero contestar a la interrogante no es sencillo. Primero porque la soberanía no la ostenta el Estado, sino, como dice la Constitución en el título preliminar, ‘La soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado’; el Estado que es el órgano administrativo de esa soberanía popular, de vascos, cántabros, navarros, asturianos, aragoneses, castellanos, catalanes y españoles de otros territorios españoles, todos ellos cosoberanos. Y segundo, porque la misma Constitución establece en su título octavo la organización territorial del Estado, con las Comunidades Autonómicas…Donde señala el artículo 139, ‘todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado’.

 

El País Vasco, la Euskadi anhelada por el fundador del PNV, Sabino Arana, es el producto de una ensoñación, uno de esos mitos convertidos en historia. Parte de un pueblo primitivo dedicado al pastoreo en los Pirineos que, como tantos otros, se comunicaban entre sí con sus respectivas hablas, cuando en al sur de la Península los Tartesos –cinco siglos antes de nuestra Era- propiciaron una civilización que trascendió a Grecia y que la Biblia menciona en varios de sus textos. Pero Roma entra en la Península Ibérica, se enfrenta con los Cartagineses que se habían establecidos en buena parte de ella y logra vencerlos a pesar de que el ejército cartaginés estaba formado por mercenarios, guerreros profesionales originarios del Cercano Oriente, y ayudado por naturales como los Ilicitanos, en la actual provincia de Lérida. Guerreros que tras la derrota se refugian en las montañas más apartadas, en los Pirineos donde habitan sus compañeros de batalla, los ilicitanos. Decenas de millares de guerreros jóvenes que tuvieron que buscarse la vida y crear familia… y ese mestizaje –vascones / mercenarios cartagineses- aflora en una generación, que debió conocer las ‘batallas’ y ‘batallitas’ de sus padres, y busca espacio fuera de la cordillera. Es cuando amplia su horizonte a las ‘navas’ (tierras de cultivo), los ‘navarros’ que apoyaron al rey en momentos de apuro; el Rey de Pamplona, la ciudad fundada por Pompeyo, que se levantó contra el dominio musulmán en el primer tramo de la Reconquista.

 

La Navarra que fue impulso de Aragón, y mediante enlaces matrimoniales, articuló a Castilla cuando los vascos aún no habían llegado a la posteriormente llamada Basconia. Y ¿de dónde viene el idioma vasco, ahora, desde la Edad Contemporánea, llamado Euskera?. Pues parte de las hablas –no escritas- de los vascones pirenaicos, con el agregado de los mercenarios cartagineses, muy influido por el griego que estaba muy extendido desde los tiempos de Alejandro Magno por Cercano Oriente. La K, y palabras como Eli o Berri (ciudad nueva) con los nuevos neologismos tomados donde se puede, porque hasta ‘ikurriña’ o ‘Iruña’, tienen una ñ, letra que solo existe en el idioma español. Y a Tabacalera se euskaniza con una K. El País Vasco nunca fue nación soberana. Primero forma parte de reino de Navarra, y también del de Castilla. Sólo en la década de los 30 del siglo pasado, en plena guerra civil, tuvo autonomía; la autonomía que vuelve con la Constitución refrendada por los españoles en diciembre de 1978. Pero por lo que se ve no es bastante… Les interesa, por lo que se ve, un taifado donde Babelia se consolido… 

Enlaces automáticos por temática
InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress