Sábado, 29 de abril de 2017
Salamanca

Miquel Barceló instala su ‘Arca de Noé’ en cinco enclaves salmantinos

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[Img #26933]Todo empezó con los dragones de la Edad Media y ha desembocado en las criaturas retorcidas de Miquel Barceló. Los trozos amenazantes, los peces desmadejados, los objetos sin nombre y esas naturalezas muertas de frutas descalabradas y colores chillones, aterrizan en los lienzos abombados y en las cerámicas de este artista de Felanix, Mallorca. Pero esta vez lo hace en patios de piedra y umbría, renacentistas, fríos, recios, definitivos. Desembarca Barceló en Salamanca con una exposición de 80 obras que se despliegan por cinco enclaves de la ciudad, tras ser fichado por el rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez para conmemorar el octavo centenario  de la Universitas Studi Sanmanticensis, una de las más antiguas del mundo, que tras el cierre de la exposición nombrará a Barceló Doctor Honoris Causa.

 

Uno de los platos fuertes de este proyecto expositivo es la performance ‘La imagen fantasma’, en colaboración con el músico francés Pascal Comelade. En el patio del Palacio de Fonseca, y sobre un lienzo de 15 metros confeccionado con un material especial que va absorbiendo la pintura hasta volatizarse, Barceló crea con pintura negra manchones que, por arte de magia, se van convirtiendo en toreros, en toros, en banderillas… y luego se sienta a esperar. Comelade improvisa su música hasta que todo desaparece y el lienzo vuelve a su blancura. Es una elegía del arte del toreo en toda regla. La estrategia al alimón del rector de la Universidad y el alcalde de Salamanca Alfonso Fernández Mañueco, no era otra cosa que dotar a la ciudad de un toque de modernidad.

 

La mitad de las obras presentes en Salamanca merced al patrocinio de Mapfre no habían sido mostradas hasta ahora. Como la monumental pintura ‘El Arca de Noé’ que da título a esta manifestación, un monumental lienzo de 4 x 6 metros pintado en 2014. El Arca y una veintena de las características cerámicas abolladas de Barceló descansan en la Capilla del Colegio Arzobispo Fonseca. Al lado, en la Hospedería, el comisario de la exposición Enrique Juncosa, ha instalado algunas de lo que el propio artista denomina pinturas parietales: cabeza de toros, de caballos y de cabras que parecen querer escapar del lienzo, y nos remiten al arte rupestre de Chauvet, la cueva paleolítica descubierta en el sudeste francés en 1994.

 

En el patio del Palacio Anaya (sede de la Facultad de Filosofía) surge la superposición de cuatro macetas gigantes, una de ellas en estado de flacidez, mientras en medio de la Plaza Mayor, una versión blancuzca del elefante de Barceló haciendo equilibrios con su trompa echando humo cada vez que suenan las campanadas del Ayuntamiento despierta las delicias de los profesionales del selfie.

 

El proyecto expositivo ‘Arca de Noé’ de Miquel Barceló se presenta en cinco enclaves de Salamanca hasta el 1 de octubre de 2017.[Img #26934]

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