El pasado 23 de julio el Presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, inauguró en Burgos el Museo del Libro Fabrique de Basilea, creado por Siloé, arte y bibliofilia, en el que se muestra una historia que tiene su arranque en la tablilla de arcilla y llega a la tableta electrónica de nuestro tiempo.
El recorrido se inicia en la cuarta planta donde se descubre la prehistoria del libro, desde las primeras manifestaciones rupestres hasta el ‘codex’ romano, visitando las distintas civilizaciones y sus formas de fijar la escritura. La planta tercera alberga la Edad Media iluminada a través de códices, miniaturas, Beatos, biblias y libros de nobleza y sociedad, con la caballería; es la Edad del pergamino y los ‘scriptoria’; siglos de arte, misterio y luz.
En la planta segunda aparece la imprenta, que supuso toda una revolución al multiplicar los textos. Es un ámbito destinado a incunables, obras de fábulas, zoología, geografía, alquimia o botánica que buscan el conocimiento y la difusión de éste en todos los perfiles de la población. Y la planta primera acoge el libro en la Edad Contemporánea, siglos XIX y XX, hasta la aparición del soporte electrónico. En esta planta se sitúa la sala de exposiciones temporales.
El nombre del Museo, Fabrique de Basilea, es el del impresor más importante de Burgos en el siglo XV. Ejerció su profesión durante 30 años dejando tras sí una importante estirpe de impresores. De su taller salieron algunos de los incunables más apreciados de este periodo, como la primera edición de “La Celestina”.