José Pérez-Guerra
Martes, 8 de agosto de 2017

En el ‘lado oscuro’ de Suiza, la neutralidad es un gran negocio

Enviar por email

[Img #27565]Suiza es un país admirable, algo así como un Paraíso, pero con un ‘lado oscuro’ que cuida con esmero al proporcionarle grandes dividendos, los más sólidos de su economía a pesar de la fama de su industria relojera. La neutralidad en la que se asienta un paraíso fiscal con múltiples entramados es el gran negocio a proteger, y en eso están empeñados. Neutralidad cuando los países europeos se han enfrentado en guerras que acabaron siendo mundiales, y en las que tuvo un papel de acogida, no solo de personas que buscaban refugios, sino de bienes incautados como obras de arte y joyas, y dinero de muchas procedencias que encauzaban a negocios limpios.

 

A Suiza, en nuestro tiempo, llegan inmensas cantidades de obras y dinero de múltiples procedencias, y todo es bien recibido. Fondos producidos por la corrupción que impera en el mundo entero, como el depósito de obras de arte llegado a través de empresas interpuestas para lavar dinero socio, como es el caso de la ‘Millenia Trading Pt Lta., de David Marjaliza (de la trama de la Púnica en España) que vía Singapur, con los correspondientes testaferros, llevan a Suiza obras de grandes artistas. Y cuando la Justicia reclama la devolución del ‘tesoro’ adquirido con dinero español, se pone a mirar de lado para escurrir el bulto, porque la realidad es que Suiza defiende su gran negocio, aunque ello ocasione graves quebrantos a las economías y los patrimonios culturales de otros países. Y es que ande yo caliente, que se rían las gentes; o ‘bussine as bussine’ en anglo. En Suiza, ser paraíso (aunque sea fiscal) es su mejor activo; y lo cuidan… 

Enlaces automáticos por temática
InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress