Teresa Navajas
Domingo, 13 de septiembre de 2009

La crisis afecta las subastas de arte, aunque la pintura antigua la soporta mejor

[Img #1029]El mercado de subastas de arte en España atraviesa tiempos inciertos: de un lado, se ha hundido un modelo de subastas demasiado convencional, de escasa renovación artística que apenas ofrecía al cliente mayor atención que un bazar de antigüedades que se renueva cada mes. A la contra, el sector pronostica buenos presagios gracias a la modernización y al cambio de estrategia: se evidencia una notoria intención de ampliar el espectro de clientes jóvenes –coleccionistas en potencia- y una voluntad de internacionalizar el mercado mediante la incursión de los nuevos medios técnicos.

En un análisis de mayor profundidad, cotejando los datos reales de subastas aparecen las claves que revelan la situación real. En términos de volumen de obras rematadas, la venta ha caído en torno al 15-20 %. Por segmentos, las más perjudicadas han sido las artes decorativas con un desplome en torno al 25-30 %. Este dato parece no sorprender habida cuenta de la profunda crisis que atraviesa el sector de la construcción: la menor venta de pisos ha arrastrado consigo al mueble clásico a favor del estilo minimalista. En relación a la pintura, se observa un cambio de moda en algunos pintores muy cotizados hace apenas una década. Esta tendencia se advierte por igual en el mercado internacional de subastas donde, de forma incomprensible, ciertos pintores contemporáneos han perdido parte de su cotización, aunque la demanda del contemporáneo siga en ascenso. De forma paradójica, la pintura antigua –ciertamente menoscabada en los últimos años- está soportando la regulación de precios. Los profesionales del sector lo achacan a que los precios se mantenían muy estables y normalizados antes de que planeara la crisis en el mercado del arte.


Un indicador de la salud del mercado del arte son los récords en subasta. Si bien, el curso pasado resultó un tanto parco en altas estimaciones –motivo e indicio que fomentó el debate sobre la realidad del sector- no faltaron remates interesantes. En este clima de inestabilidad comenzó la temporada: Christie’s Madrid perdía cerca de un 60% de cuota de mercado pero Alcalá Subastas aplastaba récords de artistas españoles; entre ellos destacamos el apunte de época parisina de  Hermenegildo Anglada-Camarasa (1871-1959) titulado Amigas rematado en 130.416 € o la obra Soñé que revelabas IV de Juan Uslé (1954) que partía con una estimación inicial de 90.000 € y alcanzó un remate de 106.704 €. A mitad de curso SEGRE, especialista en arte contemporáneo español, vendía una obra de José Guerrero titulada Chia II y fechada en 1969 en 69.600 €.


[Img #1030]El final de la temporada pasada resultó un tanto agónico para determinadas casas de subastas. Mientras que algunas de las últimas ventas parecían una liquidación del almacén sin demasiados propósitos de renovación, otras casas aunaban esfuerzos para ofrecer al cliente piezas muy interesantes. Es el caso de Segre, Alcalá, Retiro, Goya o Ansorena donde pudimos ver piezas como Las Majas con Mantillas del simbolista canario Néstor (1887-1938) estimada entre 30.000 – 40.000 € por GOYA durante la subasta de 8 de julio y adquirida por el galerista Fernando Doreste. Por su parte, en la subasta de ANSORENA de 23 de junio destacó la figura de Personaje del madrileño Eduardo Arroyo (1937) vendida en 17.000 €.  En la misma subasta se licitó la obra religiosa de José Benlliure y Gil (1855-1937) con título Procesión por valor de 60.000 €.


En el mercado internacional, los maestros españoles cerraron la temporada manteniendo su umbral mínimo de cotización. En cifras reales significa que sus obras consiguieron rematarse en los precios de salida. En pintura impresionista y moderna, Pablo Picasso fue, como acostumbra, el más destacado a tenor de sendas ventas en Sotheby’s y Christie’s con remates como L’homme à l’épée fechado el 26 de julio de 1969 rematado en 5.753.250 libras en Christie’s u otra pieza de similar temática y casi idéntica fecha vendida por Sotheby’s en 6.985.250 libras.


La pintura antigua española corrió desigual suerte, aunque Christie’s adjudicara la espectacular pintura del valenciano Tomás Hiepes en 481.250 libras, las obras ofrecidas de Zurbarán y Valdés Leal no consiguieron finalmente compradores. En contrapartida, Sotheby’s no decepcionó en la venta del Retrato ecuestre de Manuel Godoy, obra singular de Francisco de Goya por 2.617.250 libras o la joya de la colección de Bárbara de Piasecka: el Prometeo encadenado de José de Ribera, vendida en 3.849.250 libras.


Cambiando de tema; en los próximos días asistiremos al inicio de un nuevo curso de subastas. En apariencia las casas de subastas, ajenas a los rumores de desestabilización, están preparando una temporada arriesgada, con piezas muy importantes. Como muestra, destacar la subasta inaugural de Segre prevista para el próximo 22 de septiembre, donde presentan un bronce firmado por Fernando Botero (1932) fechado en 1995 por título Mujer en silla con una salida de 180.000 € o la obra Mercado de Manuel Hernández Mompó (1927-1993) de 1962 con un valor inicial de 85.000 €. Por su parte, Ansorena en la subasta inaugural buscará comprador para un Calvario en cobre, pieza exquisitiva del holandés Jan Brueghel, el Joven (1601-1678) con una estimación de 80.000 €. Con los deberes hechos, la suerte está echada...

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