El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, que el próximo 15 de diciembre cumplirá 103 años, ha lanzado el número 7 de su revista “Nosso Caminho” en la que muestra cuatro de sus proyectos inéditos en Brasil, e insiste en considerar la invención como base de la arquitectura: “Mi preocupación siempre es que, quien vea un edificio, sienta que es diferente de los otros y no una copia”. Y será en su 103 cumpleaños cuando se inaugure en Avilés (Asturias) la Fundación Niemeyer con una sede que el arquitecto ve ultimar con satisfacción, porque “la obra está siendo muy bien ejecutada. Estoy satisfecho con este proyecto. Es uno de los que más me agrada ver realizado”.
Oscar Niemeyer (Río de Janeiro, 1907), quien hace medio siglo diseñó importantes edificios y espacios públicos de Brasilia, como los palacios de Planalto y de la Alvorada, o el complejo del Congreso Nacional con sus dos cúpulas monumentales, es uno de los arquitectos de mayor impacto en la construcción contemporánea a nivel mundial; y así ha sido reconocido con premios como el Pritzker, el Príncipe de Asturias o el León de Oro de la Bienal de Venecia. Es un profesional innovador y lo atestigua al manifestar: “yo hago mi arquitectura”. Y la hace desde los primeros trazos del proyecto a los detalles inconfundibles que lo culmina, siempre con el pensamiento pendiente de las personas y del contexto espacial.