Sábado, 12 de enero de 2019

El museo Chillida Leku reabre sus puertas el mes de abril

[Img #30589]Tras los trabajos de restauración que se llevan a cabo, el museo Chillida Leku ubicado en las afueras de la ciudad de Hernani, cercana a San Sebastián, volverá a abrir al público el próximo mes de abril. Estos trabajos de actualización están siendo desarrollados bajo la supervisión del arquitecto argentino Luis Laplace, conocido por sus trabajos de interiorismo y restauración respetuosa y sostenible, desarrollados en colaboración con el arquitecto Jon Essery Chillida, nieto del escultor. El proyecto cuenta, asimismo, con la aportación del arquitecto de naturaleza holandés Piet Oudolf, pionero del movimiento ‘New Perennial’, que introducirá elementos paisajísticos. Sus diseños de jardines y paisajes se basan sobre premisas ecológicas.

 

El caserío de Zabalaga, edificación central del museo, conservará exactamente el mismo aspecto y estructura que concibió Eduardo Chillida, pero contará con iluminación mejorada y mayor aislamiento en suelos y techos, así como una adecuada accesibilidad para personas con movilidad reducida. A estas mejoras se suma la puesta en marcha de instalaciones tales como un centro de recepción, cafetería, tienda y la adecuación del aparcamiento, que mejorarán la experiencia de los visitantes. Para conducir esta nueva etapa, Chillida Leku contará con la dirección de Mireia Massagué, que asume esta responsabilidad tras haber sido directora de Gaudi Exhibition Center y haber trabajado previamente en el Teatro Nacional de Cataluña. Su labor al frente del museo se realizará en estrecha colaboración con la familia Chillida, que ostenta la propiedad y la gestión del lugar. Además, la galería Hauser & Wirth, que representa a la Sucesión de Chillida desde 2017, asesora en el diseño de un nuevo modelo sostenible para el centro.

 

La casa y sus terrenos adyacentes fueron adquiridos en los años 80 por Eduardo Chillida y su esposa Pilar Belzunce, quienes los restauraron y acondicionaron durante más de 15 años. Este proyecto de rehabilitación fue llevado a cabo en estrecha colaboración con el arquitecto Joaquín Montero, que les ayudó a desarrollar esta visión sumamente personal del espacio expositivo. El escultor buscaba un hogar para sus obras; un ‘lugar’ (leku’ en vasco) donde las generaciones futuras pudieran conocer y experimentar su arte. El edificio, caserío de Zubalaga, está rodeado por 11 hectáreas de terreno a lo largo de las cuales pueden admirarse cerca de 40 esculturas originales del artista entre las que destacan ‘Buscando la luz I’ (1997) o ‘Lotura XXXII’ (1998) realizadas con acero corten, un material con  fuertes resonancias del pasado industrial de la región.

Enlaces automáticos por temática
InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress