Sábado, 9 de octubre de 2010
Patrocinada por la Fundación BBVA, la muestra presenta obras del Städel Museum

"La Edad de Oro de la Pintura Holandesa y Flamenca" en el Guggenheim Bilbao

[Img #3432]Con la exposición “La Edad de Oro de la pintura holandesa y flamenca”, el Museo Guggenheim Bilbao ofrece, bajo el patrocinio de la Fundación BBVA, un panorama muy ajustado de lo que representó para el mundo de las artes plásticas las luchas derivadas de la reforma luterana. Se trata de un recorrido a través de 130 pinturas realizadas por más de 80 autores, entre ellos Rembrandt, Jan Vermeer, Frans Hals, Rubens, los Brueghel, Jordaens o Teniers, prestadas para la ocasión por el Städel Museum de Frankfurt, en una muestra comisariada por su subdirector Jochen Sander.

video
EDn0sZq0wo8
id
ytapiplayer_EDn0sZq0wo8_7027
width
325
height
265
tipo
YOUTUBE

En la segunda mitad del siglo XVII, como un episodio mas en la guerra de religión entre protestantes y católicos, las Provincias Unidas del Norte se separan de Flandes, logrando la nobleza germana y holandesa desentenderse del dominio de los Habsburgo, y con ellos de la hegemonía española tan presente en el escenario europeo con Carlos V y Felipe II. Sobre este trasfondo se formó un sentimiento de identidad nacional en los Paies Bajos, favorecido por una élite comercial que, en ese tiempo de intercambios por vía marítima, acumuló inmensas fortunas y contribuyó, así, a la innovación de las artes plásticas, ya mas pendiente de lo terrenal –paisajes, bodegones, naturaleza muerta, retratos o pintura de historia- que a lo celestial, cuando la Reforma significó el retorno a un cristianismo asambleario, sin santoral ni culto mariano.

Por ello no es de extrañar que la exposición se abra con una espléndida selección de bodegones. La naturaleza muerta se estableció como género pictórico independiente a finales del siglo XVI, casi al mismo tiempo en los Países Bajos y en Italia. Dentro de la jerarquía de géneros, la naturaleza muerta ocupaba un lugar secundario por la representación de objetos inanimados. Sin embargo, los bodegones de la Edad de Oro compensaron sobradamente la carencia de interacción humana mediante una reproducción detallada, que fascinó a los coleccionistas de la época. De hecho, muchas de estas obras eran codiciadas en el mercado de arte internacional y se convertían automáticamente en símbolo del estatus de su representación.

También la pintura de historia gozó de especial aceptación en el siglo XVII. Para poder reproducir temas bíblicos, de poesía antigua y también de obras literarias contemporáneas, los artistas requerían múltiples conocimientos además de las habilidades de su oficio. Un lugar destacado en la muestra ocupa “David toca el arpa ante Saúl”, de Rembrandt, y también “El rey David toca el arpa” de Rubens. Entre las naturalezas muertas, “Ramo de flores en vasija de vidrio” de la pintora Rachel Ruysch, y “Vanitas” de Peter Willebeeck; con paisajes como “Fragata disparando salvas de cañón y balandro con mar en calma”, marina de Simon de Vlieger; el “Retrato de una mujer con vestido negro” de Maes, o interiores como “Dama con copa de vino” de Gerard ter Borch.

La exposición “La Edad de Oro de la pintura holandesa y flamenca del Städel Museum, en el Museo Gunggenheim Bilbao, patrocinada por BBVA, se clausurará el 23 de enero de 2011.


www.guggenheim-bilbao.es/

InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress