Jueves, 31 de octubre de 2019
José Pérez-Guerra

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apuesta por una España Federal y Plurinacional

[Img #31969]Para apaciguar el independentismo, el Presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha declarado que su empeño, si gana las elecciones, es reformar la Constitución para conseguir una España Federal y Plurinacional, promesa que de llevarse a cabo, España dejaría de ser España para convertirse en una especie de Unión de Repúblicas Socialistas Babélicas, cada cual con su lengua, en las que nadie se entendería, lo que nos llevaría a una especie de Torre de Babel bíblica, cuando los ‘progresistas’ de entonces quisieron llagar a lo más alto y el empeño se frustró porque la confusión de lenguas llevó a la catástrofe.

 

La dogmática federal ha calado desde el principio al partido socialista que, a pesar de los fracasos de esta estrategia desde la I República, cuando copiando a Suiza, el cantonalismo fue una tragicomedia de sangrientos desencuentro entre ciudades y territorios; error que el Partido Socialista intentó repetir en la II República, con la creación de las Comunidades autónomas, en principio las llamadas históricas -Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía- que dio pié a Cataluña para que, aprovechando el momento de la Revolución de Asturias, la Generalitat declarase la independencia, ruptura que se evitó con el ejército cuando el socialismo habían perdido las elecciones generales y gobernaban los radicales, republicanos no revolucionarios.

 

Pero el Partido Socialista mantiene como objetivo conseguir una España Federal, a la que Pedro Sánchez agrega una empanada mental que parte de una de las concesiones que hubo de hacerse para conseguir el consenso en la redacción constitucional: ‘Naciones y Nacionalidades’, y de ahí esa España Plurinacional que mantiene como solución de futuro, cuando la experiencia señala muy claramente que entre más se conceda al independentismo, quiere mucho mas. Y que la España multinacional nada tiene que ver con la verdadera historia; porque en la Edad Media no había naciones, sino propiedades de estirpes nobiliarias, condados y reinos en un tiempo feudal donde el señor era dueño absoluto de las tierras y de todo lo que en ella había, incluida la población que no era más que plebe a su servicio.

 

Federalismo de inspiración foránea, de Alemania o Estados Unidos, cuando los territorios se encuentra y tratan de hacer una unidad, cosa que no sucede en España porque desde hace 5 siglos es un país unido, el HispaniaeRerum de los Reyes Católicos,  Reino de España después cuando el castellano genera el idioma español. Por lo que se ve el Presidente en funciones aspira a ganar las elecciones generales del 10 de noviembre descuartizando el territorio y la historia de nuestro pasado, sin pensar los costes que nuestros hijos y nietos tendrán que pagar de muchas maneras para seguir adelante.

Enlaces automáticos por temática
InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress