Martes, 12 de abril de 2011
Paris

Antológica de Edouard Manet en el Museo de Orsay

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[Img #5789]Soñaba con ser marino pero no logró ingresar en la academia naval a pesar de intentarlo dos veces, y busca en el oficio de pintor la forma de explorar nuevos horizontes, y su obra no pasa desapercibida por la manera de desnudar la historia y la audacia en sus planteamientos. Criticado en su tiempo, es uno de los grandes maestros del siglo XIX; y la antológica “Manet, inventor de lo moderno”, en el Museo d´Orsay, comisariada por Stéphane Guegan, lo confirma a través de unas 200 obras procedentes de museos y colecciones francesas y extranjeras.

Edouard Manet (1832-1883) fue un renovador que hizo posible la innovación de la práctica pictórica. En 1862 su obra “Desayuno en la hierba”, donde su protagonista, una mujer desnuda, está rodeada de hombres vestidos, todos almorzando con naturalidad en un espacio idílico, es considerada escandalosa e inmoral, por lo que no se le seleccionó para el Salón de Paris, y sólo se exhibió en el Salón de los Rechazados, pero aún así se constituyó en un referente. Y otra controversia se originó con el cuadro “El torero muerto” realizado un año después.

Manet fue un estudioso de los grandes maestros. En 1865 viajó a España y durante su estancia en Madrid visitaba diariamente el Museo del Prado para conocer de cerca la obra de Velázquez, El Greco, las distintas escuelas europeas o Goya, apreciación que refleja en sus trabajos posteriores, en especial en la obra “La Ejecución del Emperador Maximiliano”, que recuerda a Goya. Para el comisario  Guegan, Manet fue “más postromántico que precursor del impresionismo”. Un artista de primera línea, con mucha influencia posterior, como se pone de manifiesto en esta antológica abierta en el Museo d´Orsay, de París, hasta el 3 de julio de 2011.[Img #5788]

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