El título de esta intervención presentada en el Museo Würth La Rioja por el artista Fernando Sánchez Castillo, comisariada por Jorge Díez dentro del proyecto 1812-2012 sobre el bicentenario de la Constitución de Cádiz, ‘la Pepa’, producido por Acción Cultural Española (AC/E), hace referencia a las tesis del conocido ensayo de Julia Kristeva que se resume como la revelación de que todo proceso revolucionario lleva oculto el germen de su propio fracaso; y la ‘vuelta’ al orden establecido.
Tesis, pero también testimonio de estos movimientos salvadores que se mueven con consignas, y crean iconos adorables que acaban conquistando el poder para ellos y su congregación de servidores. Pasó en la Revolución Francesa de la que nos quedó el derecho a no dejarse dominar por estirpes centenarias ni caudillos que imponen la obediencia debida. Y con los socialismos que tras la I Guerra Mundial conquistaron el poder en Rusia, Alemania e Italia, alimentando nacionalismos e imperialismos totalitarios que ocasionaron muchos millones de asesinatos en el siglo XX.
Fernando Sánchez Castillo desde un inconformismo declarado en sus obras e intervenciones, intenta manifestarse sobre las revueltas en este tiempo de crisis, cuando las Revoluciones han demostrado sus fracasos al “revolucionar el Poder” hacia sus dogmas e intereses sin tener en cuenta que los hombres nacen libres y deben asociarse para intercambiar y progresar a tenor de sus querencias, necesidades, ilusiones y dotes. Libres para elegir, creer o no creer, con obligaciones dictadas para hacer realidad el bien común.
Por ello, como se apunta en una nota informativa, tras la sucesión de desengaños revolucionarios, la representación que se propone trata de los últimos gestos de esperanza, quizás una estética del berrinche o de la belleza de la futilidad necesaria de su espíritu de protesta; en esta exposición de Fernando Sánchez Castillo (Madrid, 1970) en el Museo Würth La Rioja, hasta el 25 de marzo de 2012.