El director de la Fundación Caja Rioja, Arturo Colina, y el delegado Diocesano de Patrimonio Cultural de la Diócesis, Pablo Díaz Bodegas, han firmado el jueves 29 de diciembre, el convenio de colaboración para la restauración de Patrimonio Artístico Riojano que anualmente suscriben las dos instituciones. Este acuerdo permitirá recuperar cinco obras histórico-artísticas pertenecientes a la Diócesis riojana. Las actuaciones previstas son:
Retablo de San Sebastián de la Iglesia parroquial de San Bartolomé de Aldeanueva de Ebro. El retablo de San Sebastián se encuentra en la segunda capilla del lado del Evangelio de la parroquial de Aldeanueva. Consta de un cuerpo y tres calles con las tallas de San Benito, San Bernardo, Santa Bárbara y San Sebastián realizados a mediados del siglo XVIII. Articulado mediante cuatro columnas corintias de fuste estriado que se apoyan sobre la mesa del altar, se decora con ornamentos vegetales y jaspeados y dorados de rocallas. Presenta un serio ataque de xilófagos, ennegrecimiento, pequeñas faltas de soporte y notables pérdidas de policromía y dorados. Se reinfectará, limpiará y reintegraran policromías, dorados y volúmenes, tanto e la mazonería como las tallas.
Soporte del Arca de San Formerio de la Iglesia parroquial de la Santa Cruzde Bañares. El Arca de San Formerio es una de las joyas del Patrimonio Riojano. Realizada en el siglo XIV reaprovecha esmaltes románicos del siglo XII realizados sobre placas de cobre. Recoge dibujos de escudos, leones flores de lis, follaje, ajedrezado y representaciones de un rey, del sacrifico de la misa o de un calvario y alberga las reliquias de San Formerio. Habitualmente se encuentra colocada sobre un soporte en madera tallada, policromada y dorada barroco que también se utiliza para transportarla. Este soporte se encontraba en muy mal estado y hacía peligrar la seguridad del arca y desmerecer su estética. Se ha limpiado, desinsectado y consolidado. Se han recuperado las faltantes y fijándolos estratos pictóricos y los dorados, eliminado los restos de cera y excrementos, reestucado , encolado y reintegrado cromáticamente, asegurando su conservación y presencia.
Talla de San Millán de la Iglesia parroquial San Martín de Cenicero. En el ático de la segunda capilla de la epístola de la iglesia parroquial de San Martín de Cenicero se encuentra un talla en madera policromada clasicista de hacia 1630 probablemente realizada por Juan Bazcardo que representa a San Millán. Ha sufrido el ataque de insectos xilófagos y la pérdida de dedos en la mano y del báculo además de cierta descohesión en las policromías, oxidación del barniz y polvo. Se desinsectará y consolidará el soporte, se reintegrarán los volúmenes perdidos, limpiará y se reintegrarán los estratos pictóricos mediante coletta. Se aplicará un barniz protector.
Lienzo de la Inmaculada de la Iglesia parroquial de Santa María de Pradejón. Lienzo barroco del siglo XVII con imagen de la Inmaculada, muy cuarteado, pero con escasa pérdida de policromía. Acumula mucha suciedad y una gran oxidación del barniz. Presenta lagunas en el soporte y probablemente algunos repintes en zonas parcheadas. El tejido presenta deformaciones provocadas por el claveteado frontal en el bastidor. El marco dorado también muestra algunas lagunas en el soporte y en los dorados. Se limpiará, reentelará, volverá a estucar reintegrará cromáticamente y restaurará el marco.
Talla de la Virgen Blanca de Torremuña, situada en la Iglesia parroquial de San Pablo de Logroño. La Virgen Blanca de Torremuña se encuentra depositada en la Iglesia de San Pablo de Logroño después de la desacralización de la Iglesia de esta aldea abandonada de La Rioja. Aún así continúa reuniendo gran devoción entre los descendientes del pueblo que aún la portan en procesión durante las fiestas que se celebran en agosto. Se trata de una talla datada hacia 1500 retocada en el siglo XVIII que presentaba bastante suciedad y ennegrecimiento, ataque de xilófagos y agrietamientos en el soporte. La policromía estaba craquelada, con lagunas y pérdidas en el soporte y se encontraron diferentes repolicromías en las carnaciones y el vestido. Se ha limpiado eliminado los barnices oxidados, desinsectado y consolidado. Se fijaron los estratos y eliminaron los repintes en las carnaciones, estucaron las lagunas y se reintegraron cromáticamente mediante regattino después de lo cual se le aplicó un barniz de protección, recuperando su estética y asegurando su conservación.