1-01-2012

Hace 75 años murió Miguel de Unamuno

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José Pérez-Guerra

[Img #8474]El 31 de diciembre de 1936 falleció en Salamanca don Miguel de Unamuno, uno de los intelectuales más representativos de la España del siglo XX; escritor, activista, y rector de la Universidad salmantina que, comprometido en la deriva política, las ideologías fueron marcando sus ideas de progreso y libertad hasta el punto que los cambios de rumbo fueron una constante, desde sus años de juventud, en su tierra vasca, a las postreras en Castilla.

Salamanca recuerda a Unamuno en un acto en que el Secretario de Estado de Cultura, José María Lacalle  recordó que su figura “encarna, de alguna manera, la tragedia y la grandeza de España, y particularmente todo lo que representa el valor y la intelectualidad española del siglo XX”. Y en Bilbao, ciudad donde nació el escritor, el alcalde Iñaki Azkuna calificó a Unamuno de “gran inconformista” y quizás el mayor exponente del liberalismo vizcaíno.

Una contradicción que no fue la única en unos intelectuales marcados por las contiendas ideológicas del siglo XIX, cuando la libertad de pensar se acomoda a los idealismos que fluyen, y que a Unamuno-joven le salpica el federalismo-cantonalismo de Pí y Margall, cuando leía su libro “Las Nacionalidades”, tan contradictorio con su liberalismo, entonces mas de ejercicio intelectual que práctico.

Les sucedió a otros pensadores de pro, desde el ultramontano Marcelino Menéndez Pidal a Marañón y Ortega y Gasset, entre otros, que cuando se percataron de los métodos revolucionarios de una República alentada como estado de renovación, sintieron que “eso no era” a lo que ellos contribuyeron a traer. Y Unamuno, acepta los hechos consumados desde una visión universal, “para salvar la civilización occidental, la civilización cristiana, que corre peligro”. Era cuando los socialismos que conquistaron el poder tras la Guerra Europea, del 14, Nacional Socialismo de los Trabajadores (Nazi) en Alemania; la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en Rusia, y el otro socialismo, el fascista de Italia, marcaban los rumbos de Europa, mirando al mundo.

En la Salamanca del Gobierno Nacional, Unamuno discute con Millán Astray sobre el grito de ‘Viva la muerte’. Era en un tiempo postrero marcado por la contradicción Idea-Ideología: aquello que manaba de su fuero interno o lo circunstancial que adocena, hace rebaño y masa. Y decía: “Cuando se acabe esta salvaje guerra incivil, vendrá aquí el régimen de la estupidización general colectiva y del más frenético terror”. Era su preocupación cuando, como escritor fecundo, era, además, rector de la Universidad de Salamanca, la más representativa de los ecos intelectuales hispanos a través de una larga historia.

Hace 75 años, en plena guerra civil, cuando los dictadores europeos preparaban sus ejércitos para posibles enfrentamientos, murió don Miguel de Unamuno. Pero el mundo sigue igual, entontecido por las ideologías de obligado cumplimiento, tratando de anular las ideas para que las oligarquías sigan medrando.

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