La Plaza del Castillo de Pamplona alberga, del 12 de enero al 19 de febrero de 2012, las monumentales esculturas de Auguste Rodin, en una exposición itinerante organizada por la Obra Social “la Caixa” que está recorriendo distintas capitales de la geografía española.
Auguste Rodin (París 1840 - Meudon 1917) no sólo revolucionó el arte de la escultura, que había quedado relegado a una tediosa disciplina y reducido a un mero monumento conmemorativo, sino que además demostró su modernidad exponiendo sus esculturas al aire libre. Más de un siglo después, algunas de sus obras más conocidas se erigen en una iniciativa conjunta de la Obra Social "la Caixa" y el Ayuntamiento de la ciudad.
Esta exhibición reúne siete esculturas monumentales del Musée Rodin de París: El pensador y seis estudios de los seis prohombres que conforman el Monumento a los burgueses de Calais. La exposición forma parte del programa Arte en la Calle, una iniciativa pionera de la Obra Social "la Caixa", cuyo objetivo es sacar el arte de las salas de exposiciones, devolverlo al espacio público y provocar un diálogo con la arquitectura. Objetivo compartido con Rodin, quien concibió sus esculturas para ser expuestas al aire libre.
Auguste Rodin nació el 12 de noviembre de 1840 en París. Con tan sólo 14 años, ingresó en la Escuela Especial de Dibujo y Matemáticas (conocida como «Petite école»), donde aprendió a dibujar de memoria y el sentido del volumen. Tras tres intentos fallidos de entrar en la Escuela de Bellas Artes, el artista continuó gran parte de su formación en el taller del escultor adornista Carrier-Belleuse, junto al que siguió en la manufactura de Sèvres y, en 1870, también en Bruselas. Viajó a Italia, donde estudió apasionadamente la obra de Miguel Ángel, y se dio a conocer con La edad de bronce, cuya exposición en Bruselas y posteriormente en París provocó todo un escándalo, incluso se le llegó a acusar de haberlo realizado a partir de moldeados del natural. A partir de entonces recibió toda una serie de encargos públicos (como La puerta del infierno, Los burgueses de Calais, Victor Hugo o Balzac), lo que no le impidió dar libre curso a sus experimentaciones, como la fragmentación, la ampliación o el ensamblaje, tomando como principales fuentes de inspiración la antigüedad y la naturaleza.
La carrera del artista despegó definitivamente en 1900, con la gran retrospectiva del Pabellón del Alma. Su fama se consolidó, y los encargos y exposiciones se multiplicaron. Rodin murió en 1917 en su casa de Meudon, poco después de fallecer su eterna compañera, Rose Beuret. Su testamento es su obra: un modelo de trabajo y paciencia, los dos principales consejos y leitmotiv que Rodin ha legado a los jóvenes artistas.