En un acto celebrado en el Museo del Prado, para renovar el compromiso de Telefónica como benefactor del Programa de Atención al Visitante, el ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, afirmó que es “un convencido profundo de las virtudes del mecenazgo y el compromiso empresarial en la cultura”, opinión que comparte el presidente del Real Patronato del Museo del Prado, Plácido Arango, quien subrayó la importancia del convenio firmado con Telefónica como símbolo del apoyo del sector privado al interés público; interés subrayado por César Alierta al mostrarse orgulloso por la colaboración de Telefónica con el Museo del Prado “que vuelve a demostrar su liderazgo y vanguardia”.
José Ignacio Wert, anunció además que el Gobierno tiene ya "muy avanzado" el anteproyecto de una nueva Ley de Mecenazgo que "ampliará y profundizará los mecanismos que se establecieron en la ley de 2002". Y respecto de cuando se producirá la aprobación de esa nueva ley, el ministro dijo que después de su comparecencia en la Comisión de Cultura, que será a finales del mes de enero, ya se podrá anunciar un plazo concreto.
La Ley del Mecenazgo es una de las constantes culturales del Partido Popular, que considera básico un mayor compromiso de la sociedad civil en el ancho mundo de la cultura. De ahí que hace ahora un año presentase en el Congreso una proposición de ley sobre ello que, al no tener mayoría, fue desatendida. Y que en el Programa electoral incluyó como objetivo a alcanzar si los españoles le dan el voto necesario. Y se lo han dado. Por ello una de las encomiendas del presidente Rajoy al ministro Wert es presentar cuanto antes una ley de Mecenazgo Cultural que en la actual coyuntura, cuando se recortan los presupuestos del Estado, es imprescindible para mantener la dinámica de las instituciones culturales.
En países como Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia, existen los suficientes apoyos para estimular el Mecenazgo mediante desgravaciones fiscales que, en última instancia, siempre benefician a las cuentas del Estado. Porque la dinámica que ello conlleva alimenta caudales que revierten por muchos canales en la Hacienda Pública, y porque toda actividad tiene un algo impositivo, que siempre suma. Por otra parte, desgravar para adquirir patrimonio, es un factor de enriquecimiento común, puesto que el patrimonio es, según ley, ‘riqueza nacional’ sea cual fuere su titularidad.