35 pinturas y 6 esculturas forman en el Museo Ibercaja Camón Aznar una retrospectiva de la artista aragonesa Pilar Moré, coordinada por Desirée Orus, que abarca el periodo 1958-2012; medio siglo de carrera en el que ha ido plasmando sus intuiciones de muchas maneras. Ya en 1954, a los 14 años, Pilar Moré participó en una colectiva celebrada en San Sebastián y en 1959 presentó su primera individual en el Salón de la Diputación de Zaragoza.
Fue en la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza donde inicia su periodo de formación académica, continuado en París con Beca del Ayuntamiento zaragozano cuando su trabajo figurativo fue cambiando los textos por la textura, amortiguado unos colores que tienden a mancha. Un periodo inicial en el que Pilar Moré iba presentando sus realizaciones en Tarragona, Cuenca, Barcelona, Teruel y diversos espacios de Zaragoza.
En los años setenta deja la actividad profesional para atender sus obligaciones de madre. Y en los ochenta retoma su oficio, empezando de nuevo para entrar en una abstracción donde las manchas afirman su presencia dejando traslucir indicativos geométricos manifestados en curvas y rectas, con colores fundamentales: rojo, azul, blanco y negro. Y su obra se manifestó en exposiciones abiertas en espacios de ciudades españolas. Una obra galardonada con diversos galardones en España y Francia; presente en colecciones públicas y privadas, que ahora se presenta en dimensiones y formatos varios; pintura y escultura en “Pilar Moré. Retrospectiva 1958 a 2012” en el Museo Ibercaja Camón Aznar, de Zaragoza, hasta el 29 de abril de 2012.![[Img #8652]](upload/img/periodico/img_8652.jpg)