Con materiales que en su día tuvieron otros cometidos, reciclando, uniendo piezas, el escultor Josep Basset traza una obra en la que el esfuerzo, la imaginación y las ilusiones adquieren otros significados. Se trata de piezas realizadas con acero inoxidable con materia y vacíos en un espacio incorporado: “Badall”, Cercle amb punt”, “Captres”, “Felina” o “Capmalles”, en la exposición abierta en la Galería Orfila, donde también suma el espíritu vanguardista que anidó en Julio González, asomos constructivistas y el surrealismo que aparece como la sal y la pimienta en múltiples planteamientos.
Josep Basset (Benifairo de la Valldigna, Valencia, 1948) parte de elementos muy diversos con los que genera una metamorfosis encaminada a volver a ser; a constituirse en artefacto nuevo adquiriendo sus propias características. Un discurso con expresión propia que ha ido exponiendo en ferias, entre ellas ARCO; colectivas e individuales en espacios de Valencia, Mallorca, Madrid (Galería Ra del Rey), también en Alemania. Refiriéndose a las realizaciones de Basset, Charo Sánchez López ha escrito: “De estas metamorfosis surgen obras que nos hablan de la música y de la concepción de la vida, pero también de objetos banales y de diversos elementos del devenir cotidiano como un zapato o un gato”.
Es la obra que se muestra en la Galería Orfila, de Madrid, con el título de “Huellas en el vacío” hasta el 3 de marzo de 2012.
http://www.galeriaorfila.com/