Hace siete años, en plena campaña de elecciones autonómicas, el presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, ofreció en un mitin trasladar el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, ubicado en Madrid, a La Coruña. De esta manera el edificio que acababa de construir la Diputación Provincial para albergar un conservatorio de danza, en el que invirtió 15 millones de euros, tendría mejor destino al acomodar sus espacios al museo. Esta obra arquitectónica fue premiada por su innovadora estructura en la 9ª Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo. Se trata de una superficie de más de 5.000 metros cuadrados en 9 plantas.
El Museo Nacional de Ciencia y Tecnología fue fundado hace 32 años y desde entonces ha sobrevivido en Madrid, en espacios de la antigua Estación de Las Delicias sin que los sucesivos gobiernos nacionales se hayan ocupado de proporcionar una sede para el desarrollo de sus cometidos. Dejando a un lago lo impropio de que un gobierno democrático disponga de los patrimonios comunes con fines meramente partidistas, como es el caso que nos ocupa, pensamos que Madrid, como centro geográfico, y también por intereses en los campos de la investigación, cuando concentra media docena de universidades y numerosos institutos científicos, sumaba razones.
Este museo fue creado por un gobierno de Adolfo Suárez el año 1980, con el fin de aglutinar el inmenso patrimonio conservado en diversos lugares de Madrid; más de 7.000 objetos y documentos que provenían del Antiguo Colegio Imperial y de la Real Academia de Matemáticas; fondo de las colecciones reales iniciadas por Felipe II, Austrias y Borbones, que fue conservado en el Instituto de San Isidro.
La voluntad del gobierno de UCD de poner en función tan inmenso caudal quedó relegada a segundo plano al llega al Poder Felípe González, quedado en sede provisional, pero muy vivo. Porque ha desarrollado importantes programas, siempre abierto a estudiantes e investigadores. El Gobierno de Felipe González se acordó del museo cuando clausurada la Expo 92, de Sevilla, quiso llevárselo a la Isla Cartuja, de Sevilla, proyecto que no se llevó a cabo porque Comunidad y Ayuntamiento de Madrid, se opusieron. Ahora el museo podía proporcionar votos y el presidente del Gobierno, señor Zapatero, olvidó serlo de todos los españoles y lo ofreció en un mitin...
En la sede inaugurada en La Coruña convive este inmenso patrimonio histórico con piezas muy significativas del siglo XX, aviones, ordenadores...Son más de 15.000 piezas de las que se mostrarán en la exposición permanente unas 300. El resto estará almacenado, y sujeto a programas expositivos que, con el mantenimiento del museo, costará un riñón. Lo que no entendemos es ¿por qué no se ha pensado en un Museo de Ciencia y Tecnología Contemporánea para La Coruña, en vez de llevarse el patrimonio de un museo que, sin sede definitiva, pero en plena actividad, estaba al servicio de la investigación donde hay mayor demanda, y situado en el centro geográfico peninsular?. La política es la política... así nos va.