Considerado el precursor de Milimalismo, la obra de Frank Stella está marcada por una dinámica que ha ido superando retos hasta alcanzar la escala monumental. Su obra de finales de los años 50 supuso una ruptura radical con los presupuestos plásticos que habían definido la pintura del expresionismo abstracto americano. Pintura de depuradas líneas geométricas y colores planos que transformó no solo el formato rectangular del soporte, sino también los presupuestos conceptuales y vitales de la propia creación, buscando siempre horizontes nuevos, como se manifiesta en la exposición abierta en el IVAM, de Valencia, de este artista galardonado con el Premio Internacional Julio González.
Frank Stella (Malden, Massachussets, 1936) estuvo, en sus inicios, influenciado por los creadores alemanes de la Bauhaus que se refugiaron en Estados Unidos durante al nazismo, pero pronto acusa el impacto de la obra de Melevich y Mondrian reivindicando las estructuras primarias de la forma y el color con gran economía de medios sobre pinturas de gran formato negras, blancas o multicolores ejecutadas con gran meticulosidad. E inicia la construcción de sus “Shaped-canvas”, cuadros de formas singulares que desafinan los cánones tradicionales.
Tras haber sido uno de los más importantes representantes del Arte Minimal, Frank Stella recurre, a partir de 1974, a formas múltiples y recortadas, confeccionadas con materiales diversos, usando una gama amplia de colores fluorescentes, metálicos y ácidos. Un trabajo que paulatinamente se hace tridimensional hasta encaminarse hacia la escultura. Recortes de cartón, telas, bronce y fragmentos de rejilla que une a piezas de aluminio fijadas a una estructura de metal.
Esta metamorfosis de series se superpone con aportes del ‘kitsch’, del ‘graffiti’, con evocaciones del Pop, empleando colores de la cultura popular que le conducen a una especie de barroquismo del que más tarde escapará cuando trabaje en obras de escala monumental, a las que el acero pulido, oxidado o quemado les proporcionarán un aspecto mucho más austero. Dinámica que queda patente en la exposición abierta en el Instituto Valenciano de Arte Moderno, IVAM, que permanecerá abierta hasta el 14 de octubre de 2012.![[Img #10786]](upload/img/periodico/img_10786.jpg)