Con la instalación “Montar, desmontar” en la que la artista Miren Doiz utiliza material usado en los montajes de exposiciones, como once cajas de madera para el transporte de obras, cajas de herramientas, cartón y plástico de burbujas donde pinta su universo plástico, el espacio del Horno de la Ciudadela queda totalmente ocupado. Porque la artista rompe los límites bidimensionales de la pintura desdibujándolos para intervenir suelos, techos y paredes.
De esta manera Miren Doiz introduce nuevas percepciones transmitiendo al espectador nuevas sensaciones que van desde el desasosiego o la sinestesia (cruce de experiencias sensoriales que conduce a la fusión y correspondencia de aquello que no exigimos a lo pictórico, como es su intensidad, su textura o su sonido). Con todo ello la artista pamplonesa logra interesar al espectador reincorporándolo a un espacio que se quedaba estrecho en sus dos dimensiones.
Las realizaciones de Miren Doiz pueden calificarse de pintura experimental o más bien una apertura de la pintura que permite el roce con la obra, que sugiere desde el tacto y que encarna otros sentidos para aumentar su sentido sensorial. Es el cuadro que rompe limitaciones y se instala adecuándose al espacio, en este caso al del Horno de la Ciudadela, de Pamplona, donde la muestra “Montar, desmontar” seguirá hasta el 26 de agosto de 2012.