Jueves, 17 de enero de 2013
Hasta el 10 de marzo de 2013

15 fotógrafos asiáticos en la Sala San Benito de Valladolid

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[Img #12456]La Sala Municipal de Exposiciones de San Benito de Valladolid presenta a partir del 17 de enero, la exposición “Asia Serendipity” en la que puede verse más de medio centenar de fotografías realizadas por quince artistas asiáticos, donde se puede visitar hasta el 10 de marzo de 2013.

Las obras de la exposición pertenecen a jóvenes artistas con talento que están experimentando en nuevas direcciones sin dar demasiada importancia a la tradición y lo académico. Su espíritu libre ha dado vida a muchas historias, dramas y visiones fantásticas, a la vez que comparten entre sí una capacidad de presentar nuevas posibilidades para el medio fotográfico.

Asia es en estos momentos una de las regiones más atractivas del planeta en lo que a producción artística y cultura se refiere. La economía florece y la sociedad está cambiando. El arte y la cultura reflejan esos cambios drásticos en la sociedad y en la vida de la gente. Uno de los desafíos a los que se enfrentan estos artistas es el de dar forma a una visión nueva y contemporánea de la utopía, ya sea tomando como referencia escenas de la vida cotidiana o imaginándola desde cero. Otro desafío radica en los sentimientos y la expresión individuales, que tienen su origen en las tradiciones y en la historia, pero también en la tensión entre ambas y la modernización. Algunas obras son muy personales mientras que otras son más ilustrativas.

Uno de los fenómenos del mundo contemporáneo es el desvanecimiento de las fronteras existentes entre categorías y géneros, así como las que dividen lo real y lo imaginario. Las obras de esta exposición provienen de China, India, Japón, Filipinas, Singapur y los Emiratos Árabes Unidos. Pertenecen a artistas muy conocidos en sus respectivos países.

Los autores
Hideyuki Ohba posee un peculiar enfoque artístico que le lleva a tomar imágenes de objetos de chocolate -no se sabe por qué ha elegido el chocolate-. Los sujetos de sus imágenes son tanques, armas o buques de guerra que parecen juguetes en un campo de batalla de barro. El espectador se pregunta si el artista expone una visión crítica de la violencia o si solo está jugando con cosas serias, como haría un niño. La obra está relacionada con la dulce vida cotidiana, pero también proyecta visiones oscuras y espeluznantes que enlazan a la perfección con el ambiente de nuestra época.

Miwako Iga crea fantasías grotescas con muñecas con un carácter surrealista. Madam Pepino es un juego de palabras con Madam Curie, ya que "curie" (kyuri) en japonés significa pepino. La alegría de su obra nos deja una sensación extraña. El personaje femenino simboliza la vida incierta en nuestra sociedad. En la realidad vacilante que nos rodea, nuestra vida puede ser tan linda como la de Madam Pepino, pero también igual de inestable.

Sohei Nishino saca cientos de fotografías aéreas de ciudades. Luego, combina más de 200 vistas en un collage que plasma la ciudad en su integridad. La obra representa una acumulación de imágenes fragmentadas de una ciudad que existe, pero también convierte ese lugar en algo irreal e imaginario. Cada pequeña fotografía constituye el tejido de la urbe, pero también el tejido de la imaginación.

La obra de Yuki Aoyama sorprende por su singularidad. En una parte de sus imágenes siempre aparecen cuerpos de chicas adolescentes y la situación resulta irreal o surrealista. Esta representación fetichista del cuerpo es fresca y de una levedad única. Aunque las obras en sí parezcan sencillas, la manipulación psicológica resulta bastante compleja.

Yasushi Kohno crea fantásticas imágenes a través del magistral manejo del collage y del color aplicado a mano. La textura de la superficie es exquisita. Pero lo esencial de sus obras es la singularidad del mundo que captan. Plasman objetos cotidianos, anécdotas, actitudes cómicas y, en su totalidad, son surrealistas en un sentido contemporáneo, y generan con un gran impacto en el observador.

Chiho Miyamoto crea obras de gran tamaño mediante collages de imágenes. La construcción de fotografías es abstracta y misteriosa. El gran círculo parece la boca de un calamar o leche derramada y suscita diversos significados. La estructura y minuciosidad de las imágenes crean contrastes violentos que nunca conseguimos penetrar. Se trata de una visión de la vida como enigma

Kana Honda ha elaborado un maravilloso biombo en estilo japonés formado por tiras de papel fotográfico. Las escenas en la obra están relacionadas con las tradiciones durante la floración de los cerezos, que son el símbolo por excelencia de la primavera en Japón. Pero la obra también se llena con los colores, los ruidos, los movimientos y las voces de las personas de hoy en día. La irónica yuxtaposición de lo antiguo y lo nuevo crea una tensión singular entre la complejidad y la simplicidad, lo leve y lo pesado, lo profano y lo sagrado.

Hiroshi Nomura tiene un espíritu lúdico. Ha creado un personaje que se asemeja a un dibujo animado y que coloca en entornos naturales o urbanos. De esta forma, crea distintos contextos asociados a la vida contemporánea y mundos surrealistas y desconocidos. Con motivo de PHotoEspaña, ha creado una nueva pieza en Madrid con el mismo personaje.

Sherman Ong es de Malasia y vive en Singapur. Desborda creatividad en el uso que hace, no solo de la fotografía, sino también del vídeo. La mayoría de sus imágenes se desprenden de la vida cotidiana de la sociedad del sudeste asiático y plasma en ellas la cultura regional de una manera excepcional. Algunas de las obras son trípticos en los que combina imágenes de la ciudad, de personas y de objetos. Estas visiones múltiples ilustran de manera diversa la vida de los habitantes de la región.

Lu Yao es un fotógrafo de origen chino que crea paisajes con el estilo tradicional de pintura en tinta. Parecen imágenes conservadoras, pero cuando uno se acerca, percibe que consisten en la basura que genera la sociedad humana. La montaña está constituida de residuos industriales y el río está contaminado. La obra es una crítica al maltrato del medio ambiente y plantea la cuestión de qué puede hacer la cultura por el medio en el que vivimos. La calidad de sus poderosas imágenes sorprende a los espectadores y llama la atención sobre uno de los mayores problemas de nuestra época.

Gina Osterloh es de Filipinas y utiliza la performance. Crea una habitación especial -a menudo pintada de un color concreto- y dentro representa el papel de alguna criatura extraña. El color aporta una impresión pop y contemporánea, pero sus movimientos evocan algo mucho más misterioso. La obra que muestra aquí es una de las más sencillas de su género y en ella la artista acaba desapareciendo en el espacio.

Mohammad Kazem, vive en Dubai y es conocido como artista conceptual. Suele crear series fotográficas. En esta exposición, muestra imágenes de la superficie del mar en la que flotan astillas para señalar el camino que realizó en barco. La obra trata del lugar y muestra una actitud existencial particular. En sus obras artísticas, Kazem se centra en el aspecto documental de la fotografía.

Pushpamala N es una artista de renombre en la India que habitualmente utiliza la fotografía como medio de expresión. Suele aparecer como personaje en sus imágenes, a veces como diosa india y otras veces como miembro de una desconocida tribu primitiva. En esta ocasión, representa al héroe y a la heroína de un melodrama bollywoodiense. Es curioso el aire indio que desprende la imagen, a pesar de que la escena y la vestimenta parezcan occidentales. El mundo que crea es imaginario y falso y su obra tiene un espíritu crítico.

Koji Sekimoto estudió pintura al óleo durante su estancia en la universidad en Japón, más tarde se trasladó a vivir a Alemania para aprender fotografía. Su objetivo es crear imágenes pictóricas a través de la fotografía. Realiza obras  en barro y las coloca dentro de dioramas, creando escenas muy íntimas. Captura los conjuntos de miniaturas en imágenes fotográficas con una cámara de gran formato, haciendo que los detalles sean visibles y esenciales para los espectadores. Las mujeres de estas obras parecen vivir en un lugar nostálgico y soñador, situado entre el pasado y el presente. Su significado está suspendido en entre la realidad y la fantasía.

El comisario de la muestra es Fumio Nanjo (Japón, 1949) es director del Mori Art Museum en Tokio desde 2006, crítico de arte y docente en la Universidad de Keio, Tokio. Anteriormente ha trabajado en la Japan Foundation y ha sido director del ICA Nagoya Instituto de Arte Contemporáneo. Fundador de Nanjo and Associates, consultores de arte, ha sido comisario del pabellón japonés en la Bienal de Venecia, Bienal de Taipei, Trienal de Asia-Pacífico, Bienal de Sydney, Trienal de Yokohama y la Bienal de Singapur. Ha sido vicepresidente de la Asociación Internacional de Críticos de Arte, miembro del directorio del Comité International des Musées d'Art Moderne et Contemporain y miembro del jurado del Premio Turner de la Tate Gallery. Es autor del libro From Art to the City: A Record of 15 Years as An Independent Curator.[Img #12457]

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