Martes, 22 de enero de 2013

Dos series de Cy Twombly y Baselitz trazan historias en el Guggenheim Bilbao

[Img #12527]En la exposición ‘Historias de Historia’ el Museo Guggenheim Bilbao confronta dos series de obras de la colección propia, realizadas por Cy Twombly y Georg Baselitz; narrativas personales que revisan figuras históricas de dos periodos alejados en el tiempo, con lenguajes cargados de gestualidad, aunque no adscrito al expresionismo. En la práctica ambos artistas difieren de otros contemporáneos que se apropian de la historia para aportar nuevos enfoques o reinterpretaciones de la realidad.

A mediados de la década de los 50, cuando Twombly trabajaba como criptógrafo en el ejército estadounidense, desarrolló su estilo característicos de rayas y líneas frenéticas que hacían referencia al estilo dominante del momento, el Expresionismo Abstracto. Tras fijar su residencia en Roma en 1957, la libertad gestual del expresionismo abstracto se ve compensada, y limitada, por el peso de la historia, en realizaciones que muestran su fascinación por la historia de Roma, por la mitología y la literatura clásica. En la primera mitad de los 60, sus referentes históricos adquieren un tono más sombrío e incluso angustiado. Y ello se aprecia en el ciclo ‘Nueve discursos sobre Cómodo’, tomando como punto de partida una serie de asesinatos históricos. Este conjunto de 9 piezas, de 1963, se basa en la crueldad y la locura del emperador Aurelio Cómodo (161-192 d. C) y en su asesinato.

A este discurso se une en la exposición la serie ‘La señora Lenin y el Ruiseñor’, realizada por George Baselitz en 2008. Proyecto de 16 obras dividido en dos grupos: 8 sobre fondo blanco con pinceladas de color, y otras 8 sobre campo negro con tonos más apagados. La coherencia de la serie se sostiene mediante la repetición en cada lienzo de la misma estructura compositiva: dos figuras masculinas invertidas, sentadas una junto a otra, mostrando sus penes y con las manos descansando sobre los muslos. El motivo compositivo tiene su origen en el famoso retrato de Otto Dix ‘Los padres del artista II’, de 1924.

Como ocurre en muchas de las obras, Baselitz se refiere a un precedente de la historia del arte y lo reinterpreta a su manera; en este caso, sustituyen las figuras de la composición original por la de los dictadores Lenin y Stalin. El primero es retratado como ‘señora Lenin’ con una falda y zapatos de tacón (una referencia a su pasión por los disfraces), mientras que el segundo, conocido por su voz de cantante y su interés por la poesía, es ‘el Ruiseñor’. Baselitz también alude aquí a un poema del alemán Becher en el que se describe a Stalin como un ruiseñor. Cada una de las 16 pinturas lleva un título diferente, y ninguno se refiere directamente a los dictadores comunistas, sino que se inspira principalmente en encuentros con artistas o en reflexiones sobre la obra de los creadores modernos y contemporáneos, entre ellos Mondrian, de Kooning, Guston, Kiefer o Jake y Dinos Chapman. Dos autores, con dos series -‘Historias de la Historia’- en la exposición comisariada por Petra Joos en el Museo Guggenheim Bilbao, hasta el 19 de mayo de 2013.[Img #12544]

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