Salvo el pequeño incidente de ayer, cuando en plena apertura de la feria, un visitante tropezó con una escultura de Bernardí Roig cayendo ésta al suelo, ARCO transcurre con la normalidad de otros años. La visita reglada de los príncipes de Asturias esta mañana ha provocado más o menos la misma expectación, los medios de comunicación han grabado a Juana de Aizpuru, “primera dama” del que hoy por hoy sigue siendo el encuentro mercantil de arte contemporáneo más importante de España, y el consabido vaticinio poco halagüeño de algunos artistas de primera fila como Barceló, han dado a la Feria el ambiente de preapertura e inauguración oficial esperado. El hecho de que un país como Turquía haya sido elegido como protagonista de honor, abre sin duda nuevos horizontes al arte más radicalmente occidental, pero a estas alturas y en plena era de globalización, no sorprende y tampoco supone mayor añadido al discurrir normal de un mercado del arte internacional cuyos lenguajes plásticos han dejado de ser desde hace varias ediciones buscadamente provocativos para centrarse, al menos la mayoría de ellos, en lo que realmente atrae a los compradores y coleccionistas.
Sin tanto excentricismo y con algo más de sentido común debido en parte a la crisis pero también al cansancio del espectador a la hora de tragar cualquier cosa, la 32 edición de ARCO apunta hacia un sentido quizá más pragmático y menos dogmático, aunque siguen siendo muchos los excluidos del arte nacional que ya no esperan remisión alguna por parte de los poderes fácticos del comité. Con todo y sin querer añorar otros tiempos, me sumo a la convocatoria de ver, mirar, disfrutar, criticar y comprar (ahora más que nunca existen precios asequibles, a pesar del zurriagazo del IVA), y sobre todo reconocer el esfuerzo de muchos de nuestros galeristas para no faltar a esta cita, crucial sin duda en un circuito de compra-venta que debe revitalizarse cada año. Porque ARCO debe ser mucho más que un escaparate de modas demasiado efímeras o pasajeras, y de ello dan fe muchas galerías serias tanto pioneras como emergentes, en las que el buen arte de vanguardia sigue vigente, a pesar de los tiempos.
Hasta el próximo 17 de febrero en IFEMA.![[Img #12842]](upload/img/periodico/img_12842.jpg)