Una selección de obras realizadas desde 2006 por Rosa Brun muestra en el CAC Málaga una ambigüedad a la hora de definir su trabajo. En un principio, pueden parecer pinturas sobre telas apoyadas en pesadas planchas de aluminio o madera, o esculturas que simulan estar suspendidas en el espacio. La ligereza que aparentan tener contrasta con el material que emplea. De la misma manera ocurre con los colores: porque enfrenta diferentes tonalidades, sugiriendo juegos de palabras antagónicas, como calor y frío, o equilibrio y caos (MONMAR, 2007 o CATILINA, 2008). El blanco de la sala hace el resto.
Es difícil encuadrar su trabajo en escultura, instalación o pintura. ‘Las tres posibilidades de expresión forman parte indisoluble del proceso mismo y desarrollo de mi obra, dice. El cuadro desde un referente bidimensional alude no obstante a la tercera dimensión mediante la estructura que lo soporta, generalmente creando volúmenes y sombras que inciden con fuerza en el espectador; a su vez, la escultura difumina sus aristas, sus límites mediante el color pintado, generando aspectos bidimensionales de la forma, que en la visión unitaria de elementos diferentes, refuerza ambos aspectos en la instalación…’.
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La exposición esta comisariada por Fernando Francés, director del CAC, quien señala que Rosa Brun siempre ‘está jugando con los límites, las fronteras y la confusión que genera intentar acotar su creatividad’. Rosa Brun (Madrid, 1955), doctora en Bellas Artes por la Universidad de Granada, donde ejerce como profesora titular, realizó su primera exposición individual en Cáceres en 1985, y desde entonces se ha dado a conocer como una creadora multidisciplinar presenta en colectivas, ferias de arte como ARCOmadrid o Basilea, e individuales. Y su obra forma parte de colecciones públicas y privadas, entre ellas el Museo Reina Sofía de Madrid. La exposición que muestra en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, CAC, se mantendrá abierta hasta el 28 de abril de 2013.