José Pérez-Guerra
Sábado, 8 de abril de 2017

El valenciano, una lengua patrimonial minusvalorada en su propio territorio

[Img #26786]En la exposición de la Hispanic Society of America, de Nueva York, abierta en el Museo del Prado, entre los tesoros mostrados figura la ‘Biblia Sacra insta versionen vulgata’ (Biblia en Latín Antiguo y Nuevo Testamento), ejemplar editado en París en 1250; un manuscrito iluminado sobre vitela que fue un regalo de Benedicto XIII (El Papa Luna) a fray Bonifacio Ferrer, del monasterio Cartuja de Porta Coeli, de Valencia, hermano de San Vicente Ferrer; ejemplar que indujo a Bonifacio Ferrer a traducirla al valenciano, a pesar de que estaba prohibido como se puso de manifiesto en el Concilio de Tarragona de 1233. La edición llevada a cabo el año 1478 de la Biblia ‘arromançada de lengua latina en la nostra valenciana, por lo molt reverent Micer Bonifaci Ferrer’, tras cuidadosa revisión del inquisidor Jaume Borrell, fue realizada en la imprenta de Lamberto Palmart, de la cual solo se conserva la hoja que contiene el colofón.

 

El valenciano, como el catalán, castellano, mallorquín o gallego, entre otras, eran lenguas romanceras en el territorio hispano; el Román Palatino (Romano o Latín hablado por el pueblo), por ello un patrimonio inmaterial que hay que conservar y transmitir dentro de una nación, España, que tiene por idioma común al español, idioma de comunicación universal hablada por más de 500 millones de personas en el mundo. El valenciano ha sido lengua natural de una región estratégica en el devenir de la Historia, y en las décadas postreras del siglo XV adquiere notable protagonismo por sus impresiones, entre ellas una de las primeras ediciones realizadas en España: ‘Les Obres o Trobes en Lahore de la Verge Marie’ que recoge poemas de unos juegos florales al que concurrieron 45 composiciones, de ellas 41 en valenciano, 3 en castellano  y 1 en toscano, hecha en la imprenta de Lamberto Palmart. 

 

Instituciones valencianas subvencionada por la Generalitat de Cataluña y políticos ‘sucursalistas’ al servicio un independentismo que, falsificando la historia, trata de crear unos ensoñados ‘países catalanes’, que incluye hasta el Rosellón francés, están enfrascados en acabar con los romanceros valenciano y mallorquín para imponer el idioma catalán como lengua común de un Estado de inspiración medieval, territorios de la histórica Corona de Aragón de la que los antiguos condados de las Marcas Hispánica, que eran avanzadas del Sacro Imperio Romano y Germánico, después autónomos, eran parte, solo eso. 

Enlaces automáticos por temática
InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress