José Pérez-Guerra
Martes, 8 de enero de 2019

La deriva de las Comunidades Autónomas aconseja una reforma de la Constitución

[Img #30574]El texto de la Constitución Española, aprobada en referéndum por la inmensa mayoría del pueblo español el 6 de diciembre de 1978, incluye capítulos que fueron negociados con el objetivo de logran el consenso tras un largo periodo de persecuciones y guerra civil (1931-1939) que derivó en una larga dictadura. Por eso, tras el artículo 2 del título preliminar, donde se deja claro que ‘La constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…’, ya incluye una incongruencia: se reconoce y garantiza ‘el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que integran y la solidaridad entre todas ellas’, incongruencia porque sin haber existido nación no puede haber nacionalidades. Y eso es una realidad histórica que desmiente un bodrio negociado para calmar apetencias nacionalistas de vascos y catalanes.

 

En el título octavo, capítulo 1º, leemos: ‘El Estado se organiza territorialmente en municipios, en provincias y en las Comunidades Autónomas que se constituyan. Todas están entidades gozan de autonomía para la gestión de sus respectivos intereses’. Intereses que han creado una clase política que considera la Comunidad Autónoma como un feudo propio, por lo que se afanan en la creación de organismos para situar en ellos a parientes y afiliados de sus respectivos partidos políticos.

 

Hispania -de donde se deriva el nombre de España-, fue una provincia del Imperio Romano, y concretamente los territorios que ahora forman Cataluña y el País Vasco, así como Navarra, estaban dentro de la demarcación Tarraconense, después Hispania fue ocupada por los visigodos…Con la invasión musulmana entramos en la Edad Media; años de resistencia que se hace patente en Asturias donde se inicia la Reconquista… De Asturias el Reino pasa a León, y este reino genera Castilla ocupando toda la vertiente cantábrica, hasta la frontera con las Galias. En Pamplona se resiste y surge un reino combatiente que más tarde adopta el nombre de Navarra… es un tiempo en que los reinos y condados eran propiedades de estirpes nobiliarias, y sus límites se extendían o menguaban por la vías de los casamientos, así como por herencias, cuando las poblaciones no eran más que la plebe al servicio del señor, que por tener, algunos se creían con el derecho de pernada. En toda la Edad Media no hubo naciones, porque este término es de la Edad Moderna, y en España se reconoce en la Constitución de Cádiz, de 1812.

 

No hay nacionalidades donde no hubo nación alguna, por eso es necesario corregir ese ‘entuerto’ que nos ha llevado a una situación en la que se discute la realidad de la nación española, y a soportar una Administración del Estado multiplicada para saciar intereses, despreciando, al mismo tiempo la igualdad de los españoles, a los que se les trata como forasteros en muchos territorios nacionales, y hasta son despreciados, porque en los NAZIonalismos la superioridad étnica suele ser uno de sus imperativos…

Enlaces automáticos por temática
InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress