José Pérez-Guerra
Martes, 8 de octubre de 2019

En tiempo preelectoral se prometen pensiones de acuerdo con el nivel de vida

[Img #31852]El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha dicho que en diciembre, si gana las elecciones, actualizará las pensiones de acuerdo con el IPC real, aumentando las pensiones mínimas no contributivas, en atención al diálogo social y al Pacto de Toledo, un pacto ya en la historia porque los partidos políticos no se ponen de acuerdo ni para esta cuestión, que atañe a todos los españoles por activa o por pasiva.

 

El problema del sistema de pensiones se inicia en España a mediado de los años 80, cuando el desempleo se sitúa a niveles preocupantes en tiempo de gobierno socialista, y aunque mejoró la situación durante el mandato de Aznar, cae nuevamente en vertical cuando Rodríguez Zapatero llega al poder y lleva a España a una crisis económica que ha seguido y sigue danto coletazos. Y es que sus medidas fueron totalmente antisociales porque, además de desenterrar la Guerra Incivil tratando de impedir cualquier ‘memoria de ella’ que no fuese la de la II República, que por sus desmanes nos llego al enfrentamiento, en el terreno económico despilfarró recursos del Estado, incrementó la Deuda Nacional, y el paro llegó a 4 millones de españoles, que para desgracia de ellos, no podían cotizar a la Seguridad Social, cifra que en la actualidad supera los 3 millones de desempleados.

 

Una promesa como la de Pedro Sánchez en la precampaña electoral, es un interesado ‘brindis al sol’, porque España tiene una deuda pública de más de UN BILLON doscientos mil millones de euros, y la caja de la Seguridad Social ya tocaba fondo con el presidente Zapatero. Para asegurar el sistema de pensiones el camino recto es mejorar la situación económica que desde hace bastantes años sufre nuestro país, y con ello la demanda de trabajo se incrementaría considerablemente, lo que significa más cotizaciones para pensiones, y más consumo que generaría trabajo e impuestos directos e indirectos en beneficios de todos, si el Estado (Central, autonomías y municipios) administra con la solvencia que todos deseamos. Dejando a un lado subvenciones a entidades que no interesan al conjunto del pueblo soberano, se lograría una nación en verdadero progreso, no el ‘progresismo’ de los que, careciendo de experiencia laboral, se dedican a la política creyendo que, como ‘el dinero público nos es de nadie’, se puede gastar a tenor de las ideologías. Y este es el panorama preelectoral que, por desgracia, soportamos.

Enlaces automáticos por temática
InfoENPUNTO • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress